No sé cuántos de los lectores de este blog sigan con regularidad las publicaciones de la Contemporary Piano Video Library. Supongo que varios de ellos, sí. Otros, probablemente, no. Mejor dicho: todavía no. Porque cuando empiezas, ya no puedes parar. A quienes no sepan de qué hablo, les advierto de antemano: es adictivo. Yo, de hecho, no puedo dejarlo.

DescalzoEl responsable último de todo el proyecto es Ricardo Descalzo (www.ricardodescalzo.com), pianista formidable e incansable pedagogo volcado en el repertorio contemporáneo. Desde abril de 2014, en colaboración con LineDesignStusdios y la Diputación de Alicante pero sobre todo gracias a un colosal esfuerzo personal, publica con admirable continuidad grabaciones audiovisuales de obras contemporáneas para piano, por lo general poco conocidas. Páginas que son otros tantos regalos. En cada nueva página, un nuevo video acompañado de una breve pero indispensable presentación y el enlace a la editorial que ha publicado la partitura.

Raras veces tenemos la ocasión de contactar con un proyecto tan rico de estímulos y tan fascinante en tantos aspectos. Pero aún más excepcional es presenciar semejante fusión de humildad, amor por la música y estratosférica calidad. Una calidad que empieza por el acabado: los videos son impecables; los espacios, la iluminación, las tomas impresionan por su variedad y a la vez por su economía, como si nadie quisiera brillar por encima de la música, aunque quienes hemos estado en esa situación sabemos cuánto oficio hay detrás de este logro. La misma admiración suscita en mí la elección del repertorio, perfecto reflejo de lo que a todos nos queda por hacer y por aprender. Obras que jamás habría llegado a conocer conviven con otras que esperaban desde hace tiempo una grabación en condiciones, como es el caso del magnífico Estudio nº 2 de José María Sánchez-Verdú: una página bellísima, merecedora de la máxima difusión: https://contemporarypianovideolibrary.wordpress.com/2015/07/22/jose-maria-sanchez-verdu-estudio-no-2-2007/).

Pero si hay algo que me conquista definitivamente, en esta página, es la frecuencia con la que Ricardo Descalzo, en sus presentaciones, menciona a los alumnos con los que ha trabajado estas obras, en más de un caso citándolos con nombres y apellidos. ¿Cómo no sentir empatía hacia frases como las que cito al final de este post? Allí es donde se ve al verdadero maestro, al músico que entiende la docencia como vivencia compartida y parte de un itinerario musical que es, a la vez, un itinerario humano. Un itinerario que nos implica como músicos y como personas de nuestro tiempo. Algo especialmente valioso cuando, como en este caso, atraviesa caminos de nueva creación.

Luca Chiantore
noviembre 2015.


“(…) es curioso como mis alumnos a lo largo de estos años han ido moldeando mis gustos y he ido acercándome al minimalismo (entiéndase música repetitiva minimal) hasta encontrarme bien en su presencia. Ahora no solo me encuentro bien, sino que me encanta trabajar obras que se mueven en esta línea. “Impromptu” me parece una pieza fabulosa, arrolladora y su memorización es todo un reto para la cabeza. La trabajé con mi alumna Irune Liberal el año pasado y disfrutamos mucho descifrando todos los entresijos de la obra.” (acerca de Impromptu, 2010, de Mario Carro)

“La obra se ha convertido en los años en una de mis colecciones de piezas breves favorita y la trabajo con mis alumnos muy frecuentemente. Como en los mejores amores, la primera vez es inolvidable: recuerdo con muchísimo cariño el trabajo minucioso que hicimos Juan Marcos Cano y yo de la obra. Perdurarán muchas reflexiones e imágenes íntimas compartidas.” (acerca de los Microludis fractals, 2003, de Ramón Humet)

“En febrero de 2014 mis alumnos y yo colaboramos con la clase de composición de Musikene en un encuentro con el compositor Gérard Pesson. Ya conocíamos su música y habíamos trabajado varias de sus piezas, así que fue muy natural organizar un recital donde se interpretaran varias obras del compositor francés en su presencia. Como su música tiende al intimismo, propusimos al público (y al compositor en primera fila) que se acercase a unos dos metros de los intérpretes, lo que convirtió el acto en una experiencia única para nosotros.” (acerca de No-Ja-Li, 2001 de Gerard Pesson)

“Mis alumnos, a quienes dejo escoger siempre su repertorio (ya oigo las risas de algunos que me tienen por un gran “vendedor” de obras), también la consideran una obra esencial, porque es quizá, y a pesar de su gran dificultad, la obra que más veces he trabajado en mis clases de repertorio contemporáneo.” (acerca de Christallyne II, 1996, de Karen Tanaka)